viernes, 14 de junio de 2013

Taller de Patricia Restrepo "Merienda energética, nutritiva y dulce sin el amargo azúcar"

 

Siguiendo con la Feria de Bioterra, el sábado por la mañana estuve el taller impartido por Patricia Restrepo, Directora del Instituto Macrobiótico, que impartió una clase que comenzó con  una pequeña introducción sobre el azúcar y lo que produce en nuestro organismo y una clase de cocina en la que nos mostró cómo hacer unos Crackers sin azúcar.

Empezó explicando que hoy en día, damos mal uso a la palabra Sano. Debido a la influencia causada sobre nosotros, por los diferentes medios de comunicación, la publicidad, política... Llegamos a considerar alimentos sanos a todos aquellos que nos venden como Desnatados, Bio, ecológicos, naturales... y esto no tiene porque ser así. No todo lo que englobamos como sano es nutritivo. Patricia decía que para que algo sea sano, tenía que aportarnos nutrientes de buena calidad. Que esto es la base de una buena alimentación.

Sano = Nutritivo

Una vez hecha esta reseña sobre el concepto de "sano" y partiendo de que la base de que nuestra alimentación tendría que aportarnos buenos nutrientes, Patricia señalo que lo principal para comenzar a comer sano debería ser eliminar el azúcar de nuestra dieta. No solo el azúcar blanco refinado, que más o menos hemos oído que no es tan bueno. Sino también el resto de azúcares: sacarosa, glucosa, aspartano, azúcar moreno, miel, stevia, ágave y tantas otras. Que vienen siendo lo mismo, carbohidratos de cadena corta. Como ella explicó muy bien, estos azúcares simples entran muy rápidamente en nuestro torrente sanguíneo y nos dan un subidón muy alto que cae también muy rápidamente. Son azúcares simples que no nos aportan nada nutritivo.
Podríamos sustituirlos  por "no azucares", que entran en el cuerpo muy lentamente, empiezan el proceso digestivo en la masticación y que van al intestino delgado donde forma la glucosa que necesitamos.
Estos serían los hidratos de carbono de cadena larga como los cereales integrales en grano, que tienen largas cadenas moleculares que nos aportan buenos nutrientes. 
Patricia sugería en un principio sustituir estos azúcares simples por azúcares complejos que provienen de los los cereales de grano integrales como la melaza de arroz, melaza de maíz, melaza de quinoa...

Fue una ponencia corta pero intensa, de las que no te dejan indiferente y te hacen pensar y plantearte cambios en tu vida ...

Gracias Patricia Restrepo.




Os dejo un link, donde esta colgado el vídeo del taller. Buscad un momento en vuestra ajetreada vida para verlo, no os defraudará. 



jueves, 13 de junio de 2013

Bizcocho de garbanzos


Ingredientes. 

     200 gr.  garbanzos cocidos
       50 gr.  harina de algarroba o cacao puro en polvo
       75 gr.  dátiles

     150 ml. bebida de arroz (o cualquier otra bebida de cereal o incluso agua)
                 un puñado de almendras
                 una pizca sal

Opcionales.
                 Canela en polvo y jengibre en polvo
                 Frutos secos
                 Melaza de arroz (si lo quieres un poco más dulce)

Preparación.  
Poner a remojo la noche anterior los garbanzos. Al día siguiente quitar el agua de los garbanzos y aclarar varias veces.

Empezar triturando los garbanzos cocidos, dátiles y almendras hasta que quede una textura parecida a la harina con ayuda de un robot de cocina o batidora.
Incorporar algarroba o cacao, una pizca de sal y las especias opcionales que quieras, con una cucharada pequeña sera suficiente.
Pasar la mezcla triturada a un bol y mezclar bien con ayuda de una espátula o cuchara. A esta mezcla se le pueden añadir por ejemplo un puñado de nueces y un poco de melaza si te gusta algo más dulce.
Y por último incorporar la bebida de arroz. La textura que nos tiene que quedar no tiene que ser ni muy líquida ni muy espesa. Si veis que te queda demasiado densa echa un poco de agua hasta conseguir la textura deseada.
Verter el contenido de la mezcla en un molde para bizcochos.

Meter en el horno precalentado a 160º durante 40 minutos.

O si os animáis, podéis hacerlo al vapor como comenté en la anterior entrada. Metiendo dentro del tamiz el molde y tapando este durante 40 minutos. 

Comprobar que esta hecho con ayuda de un pincho. Por si alguien no sabe, simplemente es introducir un pincho de madera en el bizcocho y al sacarlo, tiene que salir limpio, sino es que no está listo y habría que dejar unos 5 minutos más.

Este bizcocho como veis no lleva ni huevos, ni leche, ni mantequilla. Lleva garbanzos y leche de arroz, que son fuente de proteínas complementarias,  melaza de arroz y dátiles, que nos aportan azúcares de cadena larga y frutos secos, que son grasas insaturadas. Resultando una merienda o postre con una alta calidad de nutrientes. Ideal para niños y no tan niños que no les gusten las legumbres.
Ya veréis que bueno, sino te lo dicen no sabes ni que lleva garbanzo. A mí me gustó mucho.


miércoles, 12 de junio de 2013

Cocción al Vapor


Este fin de semana me he acercado a la Feria de Bioterra que a sido una grata experiencia para mi, aunque había tantos talleres y ponencias interesantes que no he podido asistir a todas las que me hubiera gustado.


Una de ellas a sido el "Taller de cocina al vapor " impartido por Codis Verd.
Una charla muy amena que contó con una degustación de alimentos preparados al vapor allí mismo. Nos dieron unas recetas e información sobre la cocción al vapor y de sus productos. Que voy a intentar transmitiros con una pequeña explicación.
Primero decir que la clase se realizó con un sencillo juego compuesto por una cazuela, un tamiz, una tapa y diversos accesorios que te dan mucho juego para realizar diferentes recetas.
Empezó colocando en la cazuela agua caliente al fuego. Nos comentó que no había que llenar la cazuela hasta arriba, bastaba con tres o cuatro dedos de agua porque las cocciones al vapor suelen ser muy cortas con lo que el agua nunca se llega a evaporar. Salvo en recetas largas como lentejas o garbanzos, donde hay que llenarla algo más.
La cazuela es mejor que sea un modelo más alto de lo habitual porque, según nos explicó, cuanto más alta es la cazuela se crea una mayor cámara de vapor y los alimentos se cocinan mejor.
Encima colocó el tamiz, que es un elemento que tiene el diametro de cazuela pero con el fondo agujereado que encaja perfectamente en la otra cazuela. Dentro del tamiz puso los alimentos que iba a preparar.
Añadió unos trocitos de zanahoria, vainas, patatas... "si si,todo junto" y lo colocó en montoncitos pero todo a la vez.
Y por último  puso la tapa, que también en su caso es algo diferente a las tapas tradicionales. Era una tapa con forma de cúpula, la podéis ver arriba en la primera foto. Esto era así porque al tener esta forma, favorece la circulación del vapor y crea una corriente de aire por encima y debajo del alimento. Así nunca se mojan y cuecen por igual.
Una vez que tenía todo colocado esperó a que hirviera el agua  y bajó la intensidad del fuego sin que dejara de hervir. En unos 7 minutos estaban ya listas las verduras.
De esta manera, nos mostró que también se puede emplatar los alimentos en un plato directamente, por ejemplo, unas verduras y una pechuga de pollo colocadas en un plato, introducirlas directamente con el plato en el tamiz con ayuda de unas pinzas para no quemarse. Y en unos minutos tienes ya el plato listo para servir en la mesa.
Las pinzas que utilizó tienen una protección al final para que se adhiera al plato y no se resbale. Podeís verlo en la última foto.

Otro de los usos que se le puede dar es, por ejemplo, para calentar una crema de verduras. Colocamos la crema en un bol y procedemos igual que con el plato.
Nos dieron a degustar las verduras, que estaban riquísimas y con mucho sabor, a diferencia de unas verduras hervidas. También un pastel de verduras, que preparó con el mismo sistema, solo que en este caso vertió la mezcla en un molde para pudín que colocó dentro del tamiz durante unos 35 minutos.
Y un bizcocho, que preparó colocando la masa en un molde para bizcochos, unos 40 minutos.
La verdad es que no me hubiera imaginado que un bizcocho al vapor, estuviera tan rico y esponjoso a pesar de haber utilizado harina integral.


Existen otros accesorios. Como el bol, que es un cazuela con el fondo en forma semiesférica que sustituiría al tamiz. Con esta pieza se puede cocer a baja temperatura pasta, arroz, legumbres...
La cocción al vapor nos permite cocinar en poco tiempo, algo que hoy en día es de agradecer. Y no solo esto, sino que al cocinar a bajas temperaturas se conservan las propiedades de los alimentos, las vitaminas, su textura, su color y sabor.
No se producen sustancias perjudiciales para la salud como ocurre al cocinar con altas temperaturas, evitando que los aceites se transformen en grasas saturadas.
Y el agua de vapor a baja presión siempre es limpio, no arrastra las impurezas del agua, por lo que se puede utilizar el mismo agua para diferentes cocciones favoreciendo el ahorro de agua y consumo energético. Vamos una maravilla.
  
Yo utilizo un modelo más antiguo, os dejo una foto para que veías.
También existen en el mercado modelos eléctricos, o los más clásicos que son como unas cestillas de metal que colocas en cualquier cazuela o cestillos de bambú muy utilizados en la cocina japonesa.
 





Os animo a que probéis esta técnica, yo llevo poco tiempo cocinando al vapor pero la verdad es que estoy encantada.
Porque no se vosotros, pero yo hasta hace bien poco relacionaba la cocina al vapor con comida de dieta, sin sabor... Y la verdad es que para nada. Los alimentos salen muy ricos, las verduras, por ejemplo, no es que mantengan su color sino que se potencia. Parecen verduras de revista de cocina, retocadas con el photoshop.
Y todo tiene un SABOR ...  que no se puede describir... experimentarlo.

Os dejo el enlace de Codis Verd por si alguien quiere más información o no tiene alguna herramienta para la cocción al vapor. http://www.codisverd.com/